En Vietnam, la seguridad alimentaria ha pasado de ser una aspiración a una práctica estructurada que recorre toda la cadena productiva, desde la granja hasta el consumidor final.
Este enfoque responde tanto a exigencias internas de calidad como a los estándares internacionales que cada vez pesan más en los mercados globales, donde los productos agrícolas y alimentarios vietnamitas buscan consolidarse con competitividad y trazabilidad clara.
Especialistas del sector coinciden en que una cadena alimentaria “de circuito cerrado” no es solo una suma de controles, sino un proceso integrado que coordina producción, procesamiento, distribución y venta con políticas claras de inocuidad, trazabilidad y transparencia. Empresas líderes en producción primaria, procesamiento y distribución han adoptado mecanismos tecnológicos, certificaciones y alianzas estratégicas que permiten garantizar alimentos más seguros y confiables para el consumidor.
Un caso emblemático es el de VISSAN, una de las principales compañías de procesamiento de carne de cerdo y vacuno en Vietnam. Su modelo de gestión empieza con el control estricto de insumos y materias primas, asegurando el origen de los productos y supervisando cada lote tras el sacrificio mediante inspecciones veterinarias. Para fortalecer la bioseguridad —una condición elemental de la inocuidad alimentaria— la empresa aplica estándares técnicos que ayudan a prevenir la contaminación microbiana y garantizar que los alimentos cumplan requisitos sanitarios antes de avanzar en la cadena.
Además, VISSAN ha incorporado tecnología de punta en sus operaciones. La implementación de sistemas europeos avanzados bajo normas como HACCP e ISO 9001 es complementada con herramientas digitales como la trazabilidad mediante códigos QR, que permiten al consumidor acceder a la historia del producto —desde la granja hasta el punto de venta— con un simple escaneo. Este tipo de innovación no solo reduce riesgos, sino que también fortalece la confianza del mercado.
Otro actor importante es el Grupo Dabaco, que ha desarrollado una cadena alimentaria limpia y totalmente integrada, especialmente en producción ganadera. En sus instalaciones, la crianza de cerdos y pollos se realiza con tecnologías automatizadas que regulan temperatura, alimentación y agua, y con un sistema de vacunación completo que reduce casi a cero los brotes de enfermedades. Su estrategia incluye reemplazar el uso de antibióticos con soluciones alternativas como ácidos orgánicos, lo que mejora la inocuidad alimentaria y responde a preocupaciones globales sobre residuos de fármacos en alimentos de origen animal.
En el sector de distribución y comercio minorista, compañías como MM Mega Market Vietnam han construido redes logísticas robustas que aseguran el abastecimiento incluso en contextos de alta demanda o adversidades climáticas. Gracias a su infraestructura de centros de acopio y almacenes estratégicamente ubicados, la cadena puede mantener disponibilidad y calidad de productos frescos por largos periodos.
Del lado del comercio minorista directo al consumidor, empresas como Saigon Co.op están desarrollando sistemas integrales de control de calidad que no solo evalúan productos en el punto de venta, sino que exigen condiciones estrictas a sus proveedores. Antes de establecer alianzas, los productores deben superar procesos de evaluación que verifican documentación legal, prácticas de producción seguras y cumplimiento de estándares internacionales como VietGAP, GlobalGAP, ISO y HACCP. Una vez incorporados, los productos son monitoreados mediante inspecciones constantes que incluyen evaluaciones sensoriales, condiciones de almacenamiento y análisis de laboratorio.
Este enfoque también se ha potenciado mediante acuerdos sectoriales para reforzar la calidad y seguridad alimentaria, como los memorandos firmados por grandes cadenas minoristas que buscan impedir la entrada de productos inseguros en sus tiendas y promover la transparencia en toda la cadena de suministro.
En conjunto, estas iniciativas reflejan la acelerada consolidación de una cadena alimentaria de circuito cerrado en Vietnam, donde la cooperación entre productores, distribuidores y grandes superficies no solo garantiza calidad y seguridad, sino que posiciona a los productos vietnamitas con estándares comparables a los exigidos en mercados internacionales.













