Nataly Rojas Barnett, emprendedora peruana y CEO de la startup Food Flow, fue reconocida como una de las ganadoras del certamen internacional “25 Mujeres en la Ciencia América Latina 2026”, organizado por 3M.
La plataforma tecnológica que lidera, creada en 2023 junto a Giuliana Oré, aplica inteligencia artificial al sector alimentario, permitiendo a empresas y emprendedores acelerar la creación de alimentos más saludables, sostenibles y con perfiles nutricionales optimizados.
Food Flow se diferencia por su capacidad de transformar datos complejos en modelos predictivos que simulan el comportamiento de un producto antes de su fabricación física. “Se toman todas las variables que normalmente se prueban de manera física —proporciones de ingredientes, interacciones, textura, sabor residual, contenido de nutrientes— y se convierten en un modelo predictivo que permite saber cómo se comportará un alimento antes de producirlo”, explica Rojas. Este enfoque reduce los ciclos de prueba de meses a minutos y disminuye significativamente los costos de desarrollo.
La plataforma genera información técnica crítica para la comercialización, incluyendo tablas nutricionales, etiquetado y documentación requerida para procesos regulatorios. Esto facilita la inclusión de pequeñas y medianas empresas en el mercado de productos alimenticios innovadores, permitiendo lanzar nuevas marcas sin depender de costosos laboratorios de prueba o plantas industriales externas.
Entre los proyectos más destacados, Food Flow desarrolla alimentos inclusivos diseñados con criterios nutricionales específicos, como galletas optimizadas mediante inteligencia artificial, y explora la formulación de productos aptos para entornos extremos, incluyendo misiones espaciales. La empresa también analiza aplicaciones en sectores escolares, médicos y deportivos de alto rendimiento, adaptando cada formulación a necesidades sensoriales y ambientales particulares según el mercado internacional.
El emprendimiento ha recibido apoyo del programa Startup Perú, impulsado por el Ministerio de la Producción, así como colaboración de la cooperación internacional y asociaciones con laboratorios y empresas locales. Esta articulación ha sido clave para garantizar la calidad de la materia prima, la trazabilidad de los procesos y la escalabilidad de la producción bajo estándares globales.
El reconocimiento de 3M resalta la contribución de mujeres líderes en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) que transforman la manufactura, la sostenibilidad y la innovación tecnológica en América Latina. Para Rojas, el premio valida el esfuerzo de superar obstáculos y consolidar un proyecto disruptivo en la food-tech latinoamericana: “Todos los obstáculos que pasamos fueron clave para trascender a lo que ahora es Food Flow”, asegura.
La startup proyecta una expansión internacional, con aliados estratégicos en al menos tres países para validar preferencias sensoriales y datos ambientales. Según Rojas, “no es lo mismo que en Japón un producto sea considerado muy salado a que en Perú o Estados Unidos se perciba igual, y nuestra plataforma permite calibrar estas diferencias para crear productos globalmente aceptados”.
Además, la empresa busca desarrollar alimentos espaciales basados en superfoods peruanos como quinua o mashua, combinando nutrición avanzada con exploración científica, en línea con la experiencia de Rojas como astronauta análoga.
Con su enfoque en inteligencia artificial aplicada al desarrollo alimentario, Food Flow no solo acelera la innovación industrial, sino que también contribuye a la sostenibilidad, reduciendo el desperdicio de materia prima y optimizando procesos. La iniciativa demuestra que la combinación de ciencia, tecnología y emprendimiento femenino puede transformar la industria alimentaria latinoamericana, ofreciendo productos más eficientes, saludables y responsables con el medio ambiente, y consolidando a Perú como un referente en food-tech global.
La plataforma se perfila como una herramienta estratégica para diversificar la oferta alimentaria regional y posicionar a la bioindustria peruana en mercados internacionales altamente competitivos.













