El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) informó que el 32.2 % de sus contratos vigentes corresponde a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) lideradas por mujeres, consolidando la presencia femenina en la industria alimentaria vinculada al Programa de Alimentación Escolar (PAE).
Este porcentaje equivale a 119 de los 370 contratos activos, un indicador que resalta el papel de las empresarias dentro de la red de proveedores que asegura la distribución diaria de alimentos a millones de estudiantes en centros educativos públicos del país.
El dato fue resaltado por el director ejecutivo del INABIE, Adolfo Pérez, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, celebrado cada 8 de marzo. Pérez destacó que la inclusión de empresarias en los procesos de contratación pública no solo fortalece la autonomía económica femenina, sino que también aporta eficiencia y calidad a la cadena alimentaria nacional, contribuyendo a mejorar los estándares nutricionales y logísticos del PAE.
Durante 2025, la institución destinó RD$1,358,008,702 al pago de bienes y servicios suministrados por más de 100 mipymes dirigidas por mujeres. Gran parte de estos contratos está vinculada a la producción, procesamiento y distribución de alimentos escolares, incluyendo raciones diarias, productos lácteos, panadería industrial, frutas procesadas, bebidas nutritivas y alimentos fortificados. La participación femenina se extiende también a servicios complementarios, como transporte refrigerado, empaques, insumos nutricionales y logística de entrega, garantizando que los alimentos lleguen a las escuelas en condiciones óptimas de calidad e inocuidad.
El PAE representa uno de los programas de asistencia alimentaria más grandes del Caribe, y la integración de mipymes lideradas por mujeres permite fortalecer la cadena de valor desde el productor agrícola hasta el consumidor final. Estudios internacionales han demostrado que las mujeres empresarias tienden a reinvertir más en sus comunidades y en la mejora de procesos productivos, lo que fomenta la innovación, la sostenibilidad y la resiliencia de los sistemas alimentarios locales.
La seguridad y calidad nutricional son prioritarias. Las raciones escolares están diseñadas siguiendo estándares internacionales que garantizan el aporte energético, proteico y de micronutrientes necesarios para el desarrollo de los estudiantes. Esto exige que las empresas proveedoras implementen rigurosos controles de calidad, trazabilidad y protocolos de inocuidad, asegurando alimentos seguros y nutritivos en cada etapa del proceso productivo.
Además del impacto económico, la presencia femenina dentro de la cadena alimentaria del INABIE contribuye a la innovación tecnológica en procesos de producción y distribución. Varias mipymes han adoptado sistemas de control de temperatura, empaques de conservación prolongada, certificaciones sanitarias y herramientas de gestión de inventarios que optimizan la logística de entrega y minimizan pérdidas de alimentos, fortaleciendo la eficiencia del programa.
Internamente, el INABIE también promueve la equidad de género. Las mujeres representan el 51.64 % del personal, participando activamente en áreas técnicas, administrativas y operativas vinculadas a la alimentación escolar. La institución dispone de una sala de lactancia, acondicionada con estándares de higiene y comodidad, que permite a las colaboradoras extraer leche materna en condiciones seguras, reforzando la importancia de la conciliación laboral y familiar.
Para Pérez, el fortalecimiento de las mipymes lideradas por mujeres dentro de la cadena alimentaria escolar demuestra cómo las compras públicas pueden convertirse en un instrumento estratégico de desarrollo económico inclusivo. Además de dinamizar la industria alimentaria, generan empleo local, impulsan la innovación y contribuyen al bienestar de la comunidad educativa, posicionando al INABIE como referente en equidad de género y sostenibilidad alimentaria.













