La agricultura urbana continúa ganando espacio como una herramienta estratégica para mejorar la seguridad alimentaria, fortalecer las economías familiares y promover sistemas de producción más sostenibles.
En la comunidad de Pocrí, distrito de Aguadulce, provincia de Coclé, Panamá, se desarrolló la primera jornada de establecimiento de huertos urbanos con participación de familias, productores locales e instituciones del sector agropecuario.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) a través de su regional de Coclé, busca acercar conocimientos técnicos a las comunidades para que puedan producir alimentos frescos mediante prácticas agrícolas responsables. El proyecto contó con el apoyo de la Junta Comunal de Pocrí, la Agencia de Servicios de Extensión Agropecuaria de Aguadulce, el Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP) y moradores del sector.
Los huertos urbanos representan una alternativa de alto impacto en zonas donde el acceso a alimentos frescos puede depender de cadenas de suministro externas. A través de espacios pequeños, patios, áreas comunitarias o sistemas en recipientes, las familias pueden cultivar especies de ciclo corto como hortalizas, aromáticas y vegetales utilizados diariamente en la alimentación.
Durante la jornada se promovió la instalación de huertos con enfoque orgánico, incluyendo recomendaciones sobre preparación de sustratos, manejo eficiente del agua, conservación del suelo, nutrición vegetal y control preventivo de plagas. Estas prácticas permiten reducir la dependencia de insumos químicos, mejorar la calidad de los alimentos y aprovechar recursos disponibles dentro de la comunidad.
El modelo también está alineado con los esfuerzos de innovación agrícola que buscan adaptar la producción a los desafíos climáticos. En regiones como el Arco Seco panameño, donde las variaciones de lluvia y temperatura pueden afectar los cultivos, el manejo adecuado del suelo, el uso eficiente del riego y la selección de variedades adaptadas son factores determinantes para mantener la productividad.
Además del beneficio alimentario, los huertos urbanos generan oportunidades educativas y sociales. Estas iniciativas fomentan la participación comunitaria, transmiten conocimientos entre generaciones y fortalecen una cultura de producción responsable. También pueden convertirse en pequeños espacios de emprendimiento para familias interesadas en comercializar excedentes de cosecha o desarrollar productos con valor agregado.
El crecimiento de la agricultura urbana responde a una tendencia global donde consumidores y comunidades buscan alimentos más frescos, trazables y producidos cerca del lugar de consumo. La reducción de distancias entre producción y consumidor disminuye pérdidas poscosecha y favorece modelos alimentarios más resilientes.
Para Panamá, estas acciones forman parte de una estrategia más amplia orientada a fortalecer la agricultura familiar y mejorar la disponibilidad de alimentos nacionales. La incorporación de tecnologías sencillas, acompañamiento técnico y conocimiento científico permite que pequeños productores y familias urbanas participen activamente en la construcción de sistemas agroalimentarios más sostenibles.
Con la implementación de estos huertos en Pocrí, Aguadulce avanza hacia un modelo donde la producción local, la conservación ambiental y la alimentación saludable se integran como pilares del desarrollo comunitario.













