El secretario de Asuntos Agropecuarios del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Adriano Sánchez Roa, aseguró que la República Dominicana enfrenta un deterioro en su capacidad de autosuficiencia alimentaria como consecuencia del incremento de las importaciones, la reducción del respaldo estatal al sector agrícola y la disminución de los recursos destinados a investigación y asistencia técnica.
El exsenador afirmó que estos factores han debilitado la competitividad de la producción nacional y plantean nuevos desafíos para la seguridad alimentaria del país.
Durante su participación en el programa En Contexto, Sánchez Roa sostuvo que la autosuficiencia alimentaria pasó de 88.5 % en 2020 a 70.4 % en 2025, una disminución de 18.1 puntos porcentuales que atribuyó a decisiones de política pública adoptadas durante la actual administración. En ese sentido, insistió en que la producción local debe constituir la principal fuente de abastecimiento del mercado interno, mientras que las importaciones deberían utilizarse únicamente para cubrir déficits comprobados de oferta.
El dirigente agropecuario manifestó que el fortalecimiento del aparato productivo requiere reglas claras que prioricen la comercialización de los alimentos cultivados en el país. A su juicio, la autorización de compras externas durante las temporadas de cosecha reduce la rentabilidad de los agricultores, genera sobreoferta en los mercados nacionales y provoca importantes pérdidas económicas para miles de productores.
Entre los principales señalamientos, destacó la reducción aproximada de RD$2,000 millones en el presupuesto asignado al Ministerio de Agricultura, situación que, según afirmó, ha limitado programas de investigación, asistencia técnica, sanidad vegetal, extensión agrícola y transferencia de tecnología. Estas herramientas son consideradas fundamentales para elevar la productividad, mejorar la calidad de los cultivos y fortalecer la resiliencia del sector frente a fenómenos climáticos, plagas y enfermedades.
La agricultura moderna depende cada vez más de sistemas de innovación que incorporan semillas mejoradas, agricultura de precisión, monitoreo satelital, manejo eficiente del agua, mecanización y programas de control fitosanitario. La inversión sostenida en investigación permite desarrollar variedades más resistentes al estrés hídrico, incrementar los rendimientos por hectárea y optimizar el uso de fertilizantes e insumos, factores que contribuyen a reducir costos de producción y aumentar la competitividad frente a productos importados.
Sánchez Roa afirmó que durante 2025 las importaciones de alimentos superaron los US$5,598 millones, incluyendo productos como habichuelas, guandules, maíz y pollo, rubros que, según indicó, poseen condiciones técnicas y productivas para abastecer una mayor proporción de la demanda nacional mediante incentivos adecuados para los productores.
También denunció que la autorización de importaciones durante los períodos de cosecha ha afectado particularmente a los productores de cebolla, ajo y zanahoria. De acuerdo con sus declaraciones, numerosos agricultores han debido almacenar sus productos por períodos prolongados o incluso destruir parte de las cosechas debido a la caída de los precios ocasionada por el ingreso simultáneo de mercancías importadas.
El comercio internacional de alimentos desempeña un papel relevante para estabilizar la oferta cuando existen déficits de producción provocados por fenómenos climáticos, problemas sanitarios o incrementos inesperados de la demanda. Sin embargo, especialistas en economía agrícola coinciden en que la programación de las importaciones y la disponibilidad de información confiable sobre inventarios y cosechas resultan determinantes para evitar distorsiones que afecten tanto a consumidores como a productores.
El exsenador sostuvo que la República Dominicana cuenta con disponibilidad de tierras agrícolas, infraestructura, experiencia técnica y cadenas productivas consolidadas en sectores como el arroz, la avicultura y el tabaco, actividades que han demostrado capacidad para elevar la productividad, sustituir importaciones y ampliar las exportaciones. En ese contexto, reiteró que fortalecer la investigación agropecuaria, ampliar la asistencia técnica, incentivar la inversión privada y establecer políticas de planificación productiva serán elementos esenciales para mejorar la competitividad del sector y avanzar hacia una mayor seguridad alimentaria nacional.













